El edificio, construido en 1450, se inclina hacia adelante con un ángulo de 5,19 grados, frente a los 3,97 grados de la torre toscana, según los autores del Guinness, que le otorgaron el jueves, durante una ceremonia oficial en la iglesia del pueblo, el título de 'la torre más inclinada del mundo'.
El campanario de Suurhusen, localidad de 1.200 habitantes situada a unos 15 kilómetros del mar del Norte y de la frontera holandesa, fue construido sobre cimientos de roble. Cuando el terreno en los alrededores se secó, en el siglo XIX, la madera se pudrió, lo que provocó la inclinación de la torre, según el guía Tjabbo van Lassen.
El acceso al campanario se prohibió en 1975, por temor a un derrumbe, pero el monumento está considerado inofensivo desde 1985 tras haber sido reforzado.
AFP |
13/11/2007 |